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PONER NUESTRO CORAZÓN A TONO CON LA VOZ DEL ESPÍRITU

Linda K. Burton Presidenta General de la Sociedad de Socorro Devocional del SEI para Jóvenes Adultos • 2 de marzo de 2014 • Universidad Brigham Young–Idaho Hace 41 años, con vacilación asistí a un devocional para jóvenes adultos en la Manzana del Templo. La enorme nevada que había caído esa tarde puso a prueba mi fe. Fui por cumplir con mi deber, ya que me habían pedido participar. A lo largo de los años he aprendido que lo que dijo el presidente Eyring es cierto: “Una persona no [puede] darle al Señor una migaja de pan sin que Él le [devuelva]… toda una hogaza” 1 . Mi esposo es la “hogaza” que recibí por mi “migaja” de participación, ya que fue allí donde lo conocí. Él estaba cantando en el coro, y al final de la reunión se llenó de valor y se me acercó para presentarse. Estoy muy agradecida porque sentí la obligación de asistir aquella noche y porque mi Padre Celestial aceptó mi esfuerzo reacio para estar donde tenía que estar. Me alegra tener aquí a algunos...

¿EN QUÉ DEBO PENSAR DURANTE LA SANTA CENA?

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Aunque somos testigos de Jesucristo en todo tiempo, en todas las cosas y en todo lugar (véase Mosíah 18:9 ), a veces las influencias del mundo que nos rodea compiten para ganar nuestra atención.   La Santa Cena nos da la oportunidad de centrar nuestros pensamientos en el Salvador sin distracciones. Durante la Santa Cena, puedes pensar en el significado y la belleza de la ordenanza. Participar de los emblemas del cuerpo y de la sangre del Salvador te ayuda a reflexionar sobre Su sacrificio infinito y expiatorio. Cuando tomas la Santa Cena, renuevas tu convenio bautismal; al hacerlo, puedes reiterar tu compromiso de recordarlo siempre y guardar Sus mandamientos. Tu experiencia al tomar la Santa Cena puede mejorar si te preparas espiritualmente. Durante la semana, podrías leer discursos de la conferencia general o pasajes de las Escrituras que te ayuden a concentrarte en el sacrificio del Salvador y en tu comportamiento como discípulo. Durante el himno...

Él es la Dadiva

 Él es La Dádiva EL PRIMER REGALO, NO VINO EN UNA CAJA, NI INFINITAMENTE ENVUELTO, NO FUE COMPRADO EN INTERNET, NI EN UNA TIENDA, EL PRIMER REGALO DE NAVIDAD, FUE UNA DADIVA SENCILLA,   Y SAGRADA, NO FUE ORO,   NI INCIENSO NI MIRRA, FUE UNA DADIVA DE AMOR, DE VIDA DE PAZ, Y ESPERANZA, OFRECIDA POR UN PADRE, A TODOS SUS HIJOS, Y DE TAL MANERA TE AMÓ A TI, Y A CADA UNO DE NOSOTROS, QUE NOS DIO A SU HIJO, ÉL ES EL CRISTO, ÉL ES LA NAVIDAD, ÉL ES LA DÁDIVA, EN ESTA NAVIDAD, DESCUBRE ESA DÁDIVA, ACEPTA LA DÁDIVA COMPARTE LA DÁDIVA http://www.mormon.org/spa/navidad